viernes, junio 08, 2012

Soy feliz gracias a la imbecilidad

Vi esto y qué queréis que os diga, sentí pena y recuperé la entrada de la papelera. A los insignes visitantes debe uno mantenerlos felices.
Y de eso quería hablar hoy, de felicidad, de la mía.
"No me jodas que con la que está cayendo te vas a poner a hablar de felicidad" -me acaba de soltar la vecina. Carme se llama y está siempre asomada ya que nuestros balcones están a tocar. Lo hace porque en esta época escribo en la paz del comedor con música puesta (reproductor CD's Onkio de Cash converter 25 € sonido de puta madre) y vestido con unas zapatillas. Es así amigos, tengo un cuerpo para el pecado (la Gula y la Lujuria) y la pobre no es ajena a ello.
Bien, que me ha dicho eso y tras prometerle que tal como termine la entrada entro a "verla" retomo el tema.
Ayer, sin ir más lejos, fui consciente de cuan feliz soy (todo ello con menos de 58 años y sin apenas dinero, échale güevos). Salí tempranito, tomé el tren y llegué a casa de mi hija, desayunamos un café con leche y unos cruasantitos, cogimos a mi nieta y nos fuimos a dar un paseo de dos horas y siete quilómetros.
Increible amigos. Hablando con mi hija de lo divino y lo humano. Del miedo que nos transmiten, del estoicismo, de mi novela, de qué idioma aprender... De la gran maravilla que representa que unos pobres pamplinas me hayan regalado la felicidad de la que disfruto, y todo ello mirando a mi nieta (tres meses tiene ya y empieza a encontrarse las manitas) y babeando como abuelo bobo.
Por edad me perdí esta etapa con mi otro nieto. Debía ir a un trabajo, integrado mayormente de incompetentes, chupapollas y chivat@s, a pasar las horas entre miseria humana. Por la misma razón debería estar perdiéndome la de mi nieta, pero me regalaron la vida, la pasta y la libertad.
Lo que os decía: soy feliz. Ahora me marcho a pulsar el timbre de la puerta de al lado, que ahí si que merece la pena poner la cara entre unos muslos

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades Manel,
No puedo escribir mas ke stoy rodedada.
Recuerdos del Josep Lozano y la seva parella.

Manel Artero dijo...

Gracias Rose pero no te la juegues que hay ojos por toslos bujeros.

Petons per a tots i per al Josep...